¿Por qué es tan buena la Caléndula?

porque la calenudala es tan buena

Conocida por sus colores amarillos y anaranjados, la caléndula es una planta medicinal herbácea presente en los jardines y parques. Tiene propiedades más que interesantes, tanto para la medicina como para la estética. Conoce los beneficios de la caléndula para la salud y la belleza en el siguiente artículo.

Se utiliza desde hace miles de años y los egipcios la consideraban una planta milagrosa. También era usada por los romanos y los griegos para curar enfermedades.

Es cicatrizante, antiséptica y aliada para la piel
La caléndula sirve para curar heridas, estimula la acción cicatrizante y regenera la piel dañada, así como también permite producir más colágeno (vital para que la piel se recupere). Se usa, entonces, para las cicatrices, pero también para las manos y pies agrietados, las quemaduras, la psoriasis, las irritaciones dérmicas, los rasguños, los eccemas, los labios secos, el acné, las úlceras o herpes bucales, entre otros más.

Para aprovechar sus beneficios, es preciso mezclar dos cucharadas de pétalos frescos en cuatro cucharadas de aceite de germen de trigo y luego aplicar sobre la piel. Algunos también realizan una infusión con un puñado de hojas y agua hirviendo, que dejan reposar y colocan como emplasto. La caléndula también sirve para curar llagas al aplicar como compresa o fomento.
Perfecta amiga de los bebés

La caléndula tiene propiedades emolientes, suavizantes y calmantes, debido a su contenido en betacaroteno, fitoesteroles, ácido salicílico, entre otros. Todo ello hace que se vuelva un maravilloso aliado para las madres, porque permite aliviar la irritación del pañal, muy frecuente y típica, sobre todo en el verano.

Puedes conseguir en el mercado o farmacias homeopáticas cremas y toallitas de limpieza cuya base es esta planta. También se puede aplicar una infusión fría de caléndula y agua en las zonas afectadas.

Es antinflamatoria
La caléndula sirve para reducir las inflamaciones que se producen en la boca (como pueden ser las llagas), también es buena para curar la faringitis y la gingivitis, es un excelente remedio casero para la amigdalitis y las úlceras en el duodeno o en el estómago. Es preciso realizar gárgaras con una infusión fría o tibia varias veces al día. Los mucílagos presentes en la planta aliviarán y suavizarán el tejido inflamado.

Permite regular el ciclo menstrual
Las flores de caléndula sirven para prevenir y tratar los espasmos producidos en las mujeres debido a su menstruación. Esto se debe a que son ricas en flavonoides, que tienen la capacidad de repararlos vasos sanguíneos y mejorar la circulación sanguínea; también sirve para tratar la amenorrea y las menstruaciones irregulares. A su vez, el aceite esencial de caléndula es muy bueno como fungicida, por lo cuál se puede utilizar en ciertas infecciones vaginales, como es el caso de la candiadisis.

Alivia la vista cansada
El uso de la caléndula en forma de compresas permite combatir los síntomas de los ojos rojos o cansados debido a la exposición a la pantalla del ordenador o televisión, al sol o a agentes irritantes como el humo. A su vez, permite combatir la conjuntivitis y las inflamaciones oculares, ya que tiene propiedades antibacteriales y antivirales.

Combate los hongos
Como se dijo antes, la caléndula es un gran fungicida, siendo uno de los remedios caseros para los hongos más antiguos que existen. El extracto de caléndula se utiliza para curar la micosis de la piel y el llamado “pie de atleta”. Se puede aplicar también un algodón embebido en té de caléndula en la zona afectada.
Reduce los problemas digestivos
Beber una infusión de caléndula es un excelente remedio en aquellas personas que padecen problemas tales como úlceras, gastritis, vómitos, indigestión, y similares. Esto es así porque entre sus compuestos se encuentra uno con proteínas que tratan las inflamaciones.

La caléndula tiene efectos coleréticos, es decir que estimula la salida de la bilis al tracto digestivo, por lo cuál, mejora los procesos de digestión. Por esta razón se recomienda beber un té hecho con una cucharada de caléndula por taza de agua después de las comidas.